Kanuhura.


Con sus lagunas turquesas y playas de arena blanca, las Maldivas inspiran visiones de la fantasía de aislamiento definitiva, pero el spa de Kanuhura lleva los mimos aún más lejos. El diseño, completo con iluminación suave, suelos de madera y olores delicados que permean este santuario holístico, proporciona un fondo perfecto para los cuarenta tratamientos, muchos de los cuales usan productos marinos completamente naturales. Las amplias habitaciones, que van desde villas en la playa con su propia franja de arena hasta villas espectaculares sobre el agua con tumbonas privadas y acceso directo al cálido Océano Índico, continúan el sentido de serenidad. A diferencia de muchos de los resorts de las Maldivas centrados en las parejas, Kanuhura también atiende a las familias, con extensos programas infantiles que ofrecen actividades como alimentar a los peces, cazar conchas y ver delfines.